Alto de Racamonde

El buen tiempo acompaña en el fin de semana del Geolodía

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email

110 personas participaron este fin de semana en el Geolodía 2017 que se desarrolló el sábado y el domingo por los territorios de San Sadurniño, Neda y A Capela organizado por estos tres ayuntamientos y la Asociación de Amigos del Parque Geológico del Cabo Ortegal. El itinerario fue el mismo las dos jornadas: ruta por el valle del Castro y el Forgoselo, las Penas Louseiras y el contorno del Belelle y final en los cañones del Eume. El objetivo, también idéntico los dos días: dar a conocer la riqueza geológica de la zona coincidiendo con una programación que se desarrolló simultáneamente en todo el Estado a lo largo del fin de semana. El sábado que viene -fuera ya del Geolodía 2017- se volverá a repetir una actividad para la que ya no quedan plazas desde hace semanas.

En el caso de San Sadurniño, el recorrido coincide con la denominada “Ruta de las pías” diseñada por el geólogo Francisco Canosa, en la que se describen elementos asociados a la falla que recorre el eje As Pontes – Pedroso hasta finalizar en la playa de Campelo, en Valdoviño, y también al bloque del Forgoselo. Y es que el Castro marca la división entre dos paisajes muy distintos desde el punto de vista de sus orígenes y de su composición. Así, al norte del río tendríamos suelo sedimentario y al sur los granitos emergiendo del suelo y formando la gran meseta del Forgoselo.

Canosa explicó las diferencias  entre ambos y también los pequeños fenómenos que se dieron en estos paisajes, como los huecos en la piedra denominados “ pías”, los “bolos” -grandes rocas fragmentadas de peñas mayores- o las “piedras caballeras” que mantienen un aparentemente inestable equilibrio montadas unas sobre las otras.

El itinerario comenzó en el castillo de Naraío para hacer una pequeña contextualización temporal sobre los distintos momentos geológicos de la Tierra. Luego se visitó la central eléctrica para ver de cerca la confluencia de la parte norte y sur de la falla -que en este punto muestra una fuerte quiebra- y, ya cerca del mediodía, la expedición subió al alto de Racamonde para apreciar otras formaciones geológicas que, mirando al norte, forman parte en su mayoría del Complejo del Cabo Ortegal.

Canosa habló de la zona dando curiosidades tan interesantes y sorprendentes como que el Mar Cantábrico no existe desde el punto de vista geológico y geográfico, sino que es una denominación aplicada históricamente por España que internacionalmente nadie usa, sino que se habla del Golfo de Vizcaya. También dijo que, de tenerse que definir una división entre el Atlántico y el Cantábrico, esta debería estar, precisamente, en el Cabo Ortegal, y no en Estaca de Bares. Otro dato sorprendente es que, tal y como comentó el geólogo, el valle de Pedroso “está lleno de carbón” ya que allí se dieron las mismas condiciones que generaron los lignitos de las Pontes, es decir, altas presiones y temperatura sobre restos orgánicos de una época en que toda la comarca se encontraba en un clima tropical.

En cualquiera caso, el objetivo del Geolodía fue el de acercarle a la gente la importancia de la geología como ciencia y como profesión que en otros países, como por ejemplo en los Estados Unidos, “cuenta con una gran reputación y es muy respetada”. Según Canosa, el fin último de las rutas fue  que la gente “tenga una idea de los materiales que pisa, de su origen, de lo que ocurrió en el pasado” viendo el paisaje y pequeños detalles que pasan desapercibidos habitualmente.

Francisco Canosa destaca el interés cada vez mayor que está despertando la geología. De hecho, las 165 plazas ofrecidas para los tres días de rutas -la última será este sábado, 13 de mayo- se agotaron casi de inmediato. Según el geólogo, este interés puede deberse en parte a la difusión del proyecto del Parque Geológico del Complejo del Cabo Ortegal, del que Canosa y la asociación son principales defensores y a los que ahora se les han unido casi todos los Ayuntamientos de esa área geológica.

Proyecto de geoparque
Sobre esta cuestión, la de la creación del geoparque, Francisco Canosa destaca que en estos momentos se está preparando una memoria de cara a obtener financiamiento provincial con el que darle forma al proyecto y “a finales del año que viene”  poder disponer de la candidatura que se le debe presentar a la UNESCO.

El geoparque es una figura que, sin implicar restricciones para los usos del suelo, tiene como objetivo reconocer e identificar zonas únicas en el mundo por sus peculiariedades orográficas y minerales. Condiciones que, según parece, reúne el denominado Complejo del Cabo Ortegal.

Canosa localizó en los ocho ayuntamientos asentados sobre este complejo hasta 52 lugares de interés geológico y 5 sitios de relevancia internacional por encontrarse en ellos formaciones únicas o casi imposibles de ver en ningún otro lugar del mundo. De hecho, ese es el principal valor de una zona que abarca más de 700 kilómetros cuadrados de superficie y donde se encuentran playas de arena roja, raras playas de arena negra como la de Teixidelo, la única en el planeta -que se sepa- de origen no volcánico, afloramientos de lava, granitos negros, restos glaciales, y rocas que habitualmente están a más de 70 kilómetros de profundidad y que aquí pueden observarse la simple vista.

Sin embargo, los parques geológicos también buscan ser un factor de desarrollo económico a través del turismo y de otras iniciativas que puedan beneficiarse de este reconocimiento internacional. En el mundo existen 135 geoparques y en Europa 62, de los que 11 están en España. En el noroeste no hay ninguno, pero la zona del Ortegal reúne todas las condiciones para serlo. Por eso el geólogo Francisco Canosa, la Asociación de Amigos del Parque Geológico del Cabo Ortegal y varios municipios de este área llevan desde 2015 haciendo una intensa campaña divulgativa tanto del patrimonio geológico como de la candidatura a través de encuentros y rutas.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email

Comentar